El frío y las personas mayores

En nuestra residencia para la tercera edad en Guadalajara sabemos por experiencia que las personas mayores son más susceptibles al frío que una más joven. Es habitual ver a los ancianos con mucha ropa cuando apenas empieza a hacer frío y tiene una explicación.

Los ancianos y el frío

Según se van cumpliendo años se va siendo más susceptible a las temperaturas. Existe cierta relación entre los años cumplidos y lo que afecta el frío a cada persona. Esto es debido al deterioro que va sufriendo el sistema inmunológico lo que provoca una constante pérdida de las células que se encargan de restaurar el calor del cuerpo.

Por otra parte, la actividad física se ve reducida de manera drástica lo que implica que la grasa se quema en mucha menos cantidad. Y es que el hecho de estar quemando grasa de manera más o menos continua hace que la temperatura del cuerpo aumente, algo que lógicamente no se produce en el organismo de las personas más mayores.

Además, con la pérdida de las células conocidas como ILC2, la temperatura corporal se mantiene más baja de lo normal por lo que es habitual que cause ciertos problemas en la salud. Entre los más habituales están los problemas del metabolismo y las dolencias crónicas, de ahí que los ancianos tengan problemas de digestión prácticamente a diario, así como dolores musculares y de huesos. Por desgracia, no existe todavía un tratamiento que resulte efectivo para la producción de estas células.