La osteoporosis y otros problemas en las personas mayores

A medida que envejecemos, se pierde masa o densidad ósea. Los huesos sufren falta de calcio y otros minerales, provocando que se vuelvan más frágiles y delgados. Además, las articulaciones se vuelven más rígidas y menos flexibles. Es por eso que las personas mayores necesitan de los cuidados que se dispensan en la residencia de ancianos en Guadalajara.

Las fasciculaciones y contracturas musculares

El deterioro de huesos y articulaciones en las personas mayores puede provocar inflamación, dolor, rigidez y deformidades. Cambios que derivarán en una rigidez leve, en una artritis o hasta en una osteoporosis grave. Este último es, precisamente, uno de los problemas más comunes entre los ancianos.

Los riesgos de lesiones en las personas que sufren de osteoporosis se multiplican. No en vano, este trastorno hace que los huesos se vuelvan más débiles y no se tenga el mismo equilibrio ni estabilidad.

Junto a la osteoporosis, otros casos que se suelen ver en la residencia de ancianos son de movimientos musculares involuntarios o fasciculaciones. Además, en los mayores también resultan más habituales las contracturas musculares, sobre todo por el hecho de no poderse mover por sí solos y no estirar suficiente los músculos.

La práctica de ejercicio físico es la mejor manera de prevenir todos estos problemas de huesos, músculos y articulaciones. En este sentido, en nuestra residencia realizamos un excelente trabajo en el cuidado de los mayores, proporcionándoles numerosas fórmulas para que se mantengan en forma.