Una actividad saludable para la tercera edad: la horticultura

En nuestra residencia de ancianos en Guadalajara sabemos lo importante que es el bienestar físico, emocional y psíquico de nuestros pacientes. De ahí que promovamos la horticultura entre ellos creando pequeños huertos que se convierten en una de las terapias preferidas de las personas mayores y que tantos beneficios les aporta.

Beneficios de la horticultura en la tercera edad

Trabajar en un pequeño huerto estimula la movilidad y las funciones cognitivas. Pero también tiene efectos psicológicos. No en vano, la presencia de plantas y flores en una residencia para la tercera edad favorece un entorno mucho más hogareño. También potencia la relación con el resto de los compañeros consiguiendo que entre todos creen un ambiente más acogedor y agradable.

Dependiendo de la época del año, se pueden llevar a cabo diferentes acciones en los huertos. Plantar fresas, judías verdes, tomates, lechugas, calabazas o cualquier otro alimento, les llevará a querer cuidar el huerto para que se mantenga siempre en buenas condiciones y de sus frutos cuanto antes. Al llegar la recogida de los mismos, la satisfacción será absoluta al ver cómo con sus propias manos han conseguido productos totalmente naturales que podrán degustar con total tranquilidad.

En definitiva, la horticultura se encuentra cada día más presentes en los centros geriátricos, ya que aporta muchos beneficios a los mayores. Además, a ellos les va a encantar y les va a ayudar a conocer gente nueva cuando acaban de llegar a la residencia. Al ser una actividad muy relajante y reconfortante, también contribuirá a levantarlos el ánimo.